La música sonaba junto el teclado, tal cual las horas avanzaban raudas y silenciosas en el cuarto donde la locura era pan de cada día. Desde Lucybell, pasando por Manuel García y otros tantos, los momentos vividos se hacían presentes de forma pasajera, pero totalmente sensibles a los cinco sentidos.
La loca, por estos días un alma casi-en-pena-casi-en-muestra, evitaba dormir para seguir escuchando como la vida -su vida- le hablaba: qué hasta cuando con esto, qué dejara lo otro, qué las imbecilidades eran para otros instantes y que, en fin, se dejara de tanta ronronería y siguiera el curso de las cosas, que por cierto ya eran y debía aceptarlo, producto de su loca-olvidadiza-desatinada-ñoñezca vida.
A veces estas noches son necesarias. Ver cómo avanza la vida, cuántoo hemos cambiado y lo qué deseas, se hace por momentos necesario. Y sin duda la música es el mejor aliado: a través de las muchas letras y sonidos puedes recorrer parte de tu vida, recordar a los que no están por alguna razón, ver cuánto ayudaron para que seas lo que hoy eres y, al mismo tiempo, ver quienes siguen junto a ti a pesar del tiempo, y darte cuenta que, por alguna razón extraña aún continúan acompañándote y enseñándote a ser cada vez más tú, día a día.
Gracias a todos quienes han formado parte de mi vida en algún momento, a los que están y a los que se han marchado físicamente, pero que en días como hoy vuelven a estar.Tengan por seguro que cada uno es dueño de una pequeña partecita de mí.
Danke...
Viaje con olor a nubes sureñas
Terminando de casi reventar su calipso bolso, la loca se apronta a parir un viaje nuevo, inesperado y no-planificado, tal cual cronopio puede ser.
Lleva en su sueño las esperanzas de un encuentro con su amado sur, algunos restos de piedades inconcientes, el amor de un proyecto de a dos y los siempre-bienes de las gentes que tanto quiere.
Esta loca hoy, en un par de horas más, parte en una solitaria nube, acompañada de sí misma, de ti, su Loquita del amores, amigos, una familia que ama y sus infantables mates y agûitas de manzanilla. ¿Para dónde? Simplemente para donde los amables bosques la quieran invitar.
Hasta la vuelta, señor lector-de-blog.
Te amo y te llevo aquí, con mi mate y mi corazón, Araucano de mi amor...
Gracias...
Y los CD prestados y recién adquiridos suenan en el equipo azul sin parar. Manuel García y un aromático tabaco vainillesco acompañan la velada, hoy sin locuras después de una ansiedad matadora.
Las noticias se sucedieron como relámpagos furtivos, una tras otra, sin dejar siquiera espacio para asimilarlas. Las respuestas que tanto esperé llegaron y me siento realmente feliz. Soy una loca-tranquila-por-el-momento, feliz aunque incrédula por momentos. Una muestra más que debo aprender a cultivar esa paciencia que tanto me falta y qué mejor muestra de aquello son mis dedos heridos, a veces consciente y otras no tanto.
Un año que va terminando tan bien que casi resulta ser un sueño. Sueño que comenzó a formarse casi hace un año atrás, desde cuando ese dichoso "tontaaaaa" cambió mi vida para siempre.
Gracias Dios, gracias familia, gracias amor, gracias Lokis, gracias amigos. Infinitas gracias de parte de esta Loca del patio de los sueños de alguna parte...
on-ce
El sabor amargo de la hierba en pocillo de greda, resulta ser más dulce hoy que la primera vez en que quiso probar algo de la historia de ese vagabundo más extraño y disimil a ella que había conocido.
Con algo de naranja y odiando lo no-dulce, decidió sin más idea que un futuro posible, que quería caminar ese camino de baldosas dispares y maravillosamente llamativas. No sabía que deparaba la historia, ni menos que los bailes que la esperaban serían un campo lleno de sueños y esperanzas que la haría sentir dichosa y feliz.
Tal loca como enferma-de-pálida, se inmiscuyó como testigo de fumadas cercanas con hierbas mágicas no prendidas por ella, con un tabaco en la mano y un par de anhelos en la otra.
Bailando en el metro, como siempre, hoy es parte de la historia más increíble que pensó, llena de proyectos de par y con un patio que cada vez se hace más pleno y loco, pero total... esa locura es lo que únicamente la vuelve feliz cada vez que comparte los sueños de una cucharita dulce y completamente suya.
Felices 11 meses, pollito de mi patio más loco. Gracias por esta felicidad inmensa que me das día a día... con algo de manjar, vainilla, mate y manzanilla...
Hoy
Caminaba tomada al carro con tranquilidad, al son de una voz en off que promocionaba cierta fiesta gringona, tan chilena en estos tiempos. Llevaba algunas cosas para el mes, calculando en algo el posible gasto que se venía al pasar por el taburete. No pensaba nada, pues trataba de pensar en todo.
La noche se vino encima al salir del avasallador, con un frío que se acentuaba por la mala elección de zapatos de no-estación. Después que la trataran como alguien de la pobla', un señor en nave la trajo de regreso a su casa para terminar aseando hasta los excrementos de su fiel compañera de años, tan o menos loca que ella.
Por ahora no queda nada más que esperar. Desilusionada de las cosas, sentada frente a su a-masculino objeto tecnológico (producto de su primer sueldo), nada espera la hoy no-loca-de-patio acompañada de su radio habitual, el tabaco de siempre y nada, nada más.
Paralizadacansadachoreadayabsolutamente...
Loca de patio en versión nocturnars
En el desarrollo de una extrovertida escena, la siempre loca habitando el patio de no sé donde, bailaba con frenesí cualquier ritmo que se le pusiese por delante: desde el más pachanguero tucutú hasta aquellos lentos que alguna vez pidieron volver, pero que solo en eso se quedaron.
Comía torta y dulces varios a destajo, jactándose secretamente de las miles de horas que pasaba subiendo los brazos y moviendo las almohadillas de su trasero en una máquina que simulaba un camino con destino esquivo, pero con final cronometrado computacionalmente.
Fumaba del tabaco que ambos compraron en una cadena de transnacionales, cercana a una selva de cuadrados que evocan el infinito cada vez que los miras, por ahí cerca de donde Bob el Constructor compra las reservas del día.
En realidad, la locura desatada completamente esa noche (y puedo dar fe de ello) tuvo su punto álgido en dos situaciones acaecidas durante aquella nocturnamatutina velada: unas llamaradas impregnadas de manjar de 38 grados (o más bien 38 cumpletantos) y un revuelta de tripas por creer que su humana existencia permitíale una mezcla casi aberrante de sabores de los más diversos palpares des-pupilosos.
Al final, el paupérrimo resultado fue una estruendosa Carrá comentándole (o más bien exigiéndole) que el amor SE DEBÍA hacer bien en el sur, que los globos pantaloneses NO SIRVEN si lo que quieres es hacer piruetas algo extraordinarias para dejar a la gente en estado de shock extremo, que definitivamente los humanoides somos una raza intraterrestre extremadamente concreta y politicamente gozadora (y que ella, por supuesto, resulta ser un espécimen totalmente promotor de dicha característica) y que en la vida cuando se te cuelga el chiquillo amoroso (hermano de dicho personaje Tapsinesco que hizo algunas apariciones en TV) hay que apretarlo bien fuerte contra uno, bailar un tango sensualmente presuroso junto a èl y sentir -discretalocaticamente- la dicha de ser una loca-enamorada-glotona-alharaca-original y profundamente bendecida por ese ser que plántase día a día en algún lugar, mirando tu actuares y brindando por la gracia de permitirle mostrarte que lo mejor de la vida está a centímetros de ti.
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Loquerías
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23:37
La música sonaba junto el teclado, tal cual las horas avanzaban raudas y silenciosas en el cuarto donde la locura era pan de cada día. Desde Lucybell, pasando por Manuel García y otros tantos, los momentos vividos se hacían presentes de forma pasajera, pero totalmente sensibles a los cinco sentidos.
La loca, por estos días un alma casi-en-pena-casi-en-muestra, evitaba dormir para seguir escuchando como la vida -su vida- le hablaba: qué hasta cuando con esto, qué dejara lo otro, qué las imbecilidades eran para otros instantes y que, en fin, se dejara de tanta ronronería y siguiera el curso de las cosas, que por cierto ya eran y debía aceptarlo, producto de su loca-olvidadiza-desatinada-ñoñezca vida.
La loca, por estos días un alma casi-en-pena-casi-en-muestra, evitaba dormir para seguir escuchando como la vida -su vida- le hablaba: qué hasta cuando con esto, qué dejara lo otro, qué las imbecilidades eran para otros instantes y que, en fin, se dejara de tanta ronronería y siguiera el curso de las cosas, que por cierto ya eran y debía aceptarlo, producto de su loca-olvidadiza-desatinada-ñoñezca vida.
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23:23
A veces estas noches son necesarias. Ver cómo avanza la vida, cuántoo hemos cambiado y lo qué deseas, se hace por momentos necesario. Y sin duda la música es el mejor aliado: a través de las muchas letras y sonidos puedes recorrer parte de tu vida, recordar a los que no están por alguna razón, ver cuánto ayudaron para que seas lo que hoy eres y, al mismo tiempo, ver quienes siguen junto a ti a pesar del tiempo, y darte cuenta que, por alguna razón extraña aún continúan acompañándote y enseñándote a ser cada vez más tú, día a día.
Gracias a todos quienes han formado parte de mi vida en algún momento, a los que están y a los que se han marchado físicamente, pero que en días como hoy vuelven a estar.Tengan por seguro que cada uno es dueño de una pequeña partecita de mí.
Danke...
Viaje con olor a nubes sureñas
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20:06
Terminando de casi reventar su calipso bolso, la loca se apronta a parir un viaje nuevo, inesperado y no-planificado, tal cual cronopio puede ser.
Lleva en su sueño las esperanzas de un encuentro con su amado sur, algunos restos de piedades inconcientes, el amor de un proyecto de a dos y los siempre-bienes de las gentes que tanto quiere.
Esta loca hoy, en un par de horas más, parte en una solitaria nube, acompañada de sí misma, de ti, su Loquita del amores, amigos, una familia que ama y sus infantables mates y agûitas de manzanilla. ¿Para dónde? Simplemente para donde los amables bosques la quieran invitar.
Hasta la vuelta, señor lector-de-blog.
Te amo y te llevo aquí, con mi mate y mi corazón, Araucano de mi amor...
Gracias...
Posted in
17:45
Y los CD prestados y recién adquiridos suenan en el equipo azul sin parar. Manuel García y un aromático tabaco vainillesco acompañan la velada, hoy sin locuras después de una ansiedad matadora.
Las noticias se sucedieron como relámpagos furtivos, una tras otra, sin dejar siquiera espacio para asimilarlas. Las respuestas que tanto esperé llegaron y me siento realmente feliz. Soy una loca-tranquila-por-el-momento, feliz aunque incrédula por momentos. Una muestra más que debo aprender a cultivar esa paciencia que tanto me falta y qué mejor muestra de aquello son mis dedos heridos, a veces consciente y otras no tanto.
Un año que va terminando tan bien que casi resulta ser un sueño. Sueño que comenzó a formarse casi hace un año atrás, desde cuando ese dichoso "tontaaaaa" cambió mi vida para siempre.
Gracias Dios, gracias familia, gracias amor, gracias Lokis, gracias amigos. Infinitas gracias de parte de esta Loca del patio de los sueños de alguna parte...
on-ce
Posted in
11:11
El sabor amargo de la hierba en pocillo de greda, resulta ser más dulce hoy que la primera vez en que quiso probar algo de la historia de ese vagabundo más extraño y disimil a ella que había conocido.
Con algo de naranja y odiando lo no-dulce, decidió sin más idea que un futuro posible, que quería caminar ese camino de baldosas dispares y maravillosamente llamativas. No sabía que deparaba la historia, ni menos que los bailes que la esperaban serían un campo lleno de sueños y esperanzas que la haría sentir dichosa y feliz.
Tal loca como enferma-de-pálida, se inmiscuyó como testigo de fumadas cercanas con hierbas mágicas no prendidas por ella, con un tabaco en la mano y un par de anhelos en la otra.
Bailando en el metro, como siempre, hoy es parte de la historia más increíble que pensó, llena de proyectos de par y con un patio que cada vez se hace más pleno y loco, pero total... esa locura es lo que únicamente la vuelve feliz cada vez que comparte los sueños de una cucharita dulce y completamente suya.
Felices 11 meses, pollito de mi patio más loco. Gracias por esta felicidad inmensa que me das día a día... con algo de manjar, vainilla, mate y manzanilla...
Hoy
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20:20
Caminaba tomada al carro con tranquilidad, al son de una voz en off que promocionaba cierta fiesta gringona, tan chilena en estos tiempos. Llevaba algunas cosas para el mes, calculando en algo el posible gasto que se venía al pasar por el taburete. No pensaba nada, pues trataba de pensar en todo.
La noche se vino encima al salir del avasallador, con un frío que se acentuaba por la mala elección de zapatos de no-estación. Después que la trataran como alguien de la pobla', un señor en nave la trajo de regreso a su casa para terminar aseando hasta los excrementos de su fiel compañera de años, tan o menos loca que ella.
Por ahora no queda nada más que esperar. Desilusionada de las cosas, sentada frente a su a-masculino objeto tecnológico (producto de su primer sueldo), nada espera la hoy no-loca-de-patio acompañada de su radio habitual, el tabaco de siempre y nada, nada más.
Paralizadacansadachoreadayabsolutamente...
Loca de patio en versión nocturnars
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15:48
En el desarrollo de una extrovertida escena, la siempre loca habitando el patio de no sé donde, bailaba con frenesí cualquier ritmo que se le pusiese por delante: desde el más pachanguero tucutú hasta aquellos lentos que alguna vez pidieron volver, pero que solo en eso se quedaron.
Comía torta y dulces varios a destajo, jactándose secretamente de las miles de horas que pasaba subiendo los brazos y moviendo las almohadillas de su trasero en una máquina que simulaba un camino con destino esquivo, pero con final cronometrado computacionalmente.
Fumaba del tabaco que ambos compraron en una cadena de transnacionales, cercana a una selva de cuadrados que evocan el infinito cada vez que los miras, por ahí cerca de donde Bob el Constructor compra las reservas del día.
En realidad, la locura desatada completamente esa noche (y puedo dar fe de ello) tuvo su punto álgido en dos situaciones acaecidas durante aquella nocturnamatutina velada: unas llamaradas impregnadas de manjar de 38 grados (o más bien 38 cumpletantos) y un revuelta de tripas por creer que su humana existencia permitíale una mezcla casi aberrante de sabores de los más diversos palpares des-pupilosos.
Al final, el paupérrimo resultado fue una estruendosa Carrá comentándole (o más bien exigiéndole) que el amor SE DEBÍA hacer bien en el sur, que los globos pantaloneses NO SIRVEN si lo que quieres es hacer piruetas algo extraordinarias para dejar a la gente en estado de shock extremo, que definitivamente los humanoides somos una raza intraterrestre extremadamente concreta y politicamente gozadora (y que ella, por supuesto, resulta ser un espécimen totalmente promotor de dicha característica) y que en la vida cuando se te cuelga el chiquillo amoroso (hermano de dicho personaje Tapsinesco que hizo algunas apariciones en TV) hay que apretarlo bien fuerte contra uno, bailar un tango sensualmente presuroso junto a èl y sentir -discretalocaticamente- la dicha de ser una loca-enamorada-glotona-alharaca-original y profundamente bendecida por ese ser que plántase día a día en algún lugar, mirando tu actuares y brindando por la gracia de permitirle mostrarte que lo mejor de la vida está a centímetros de ti.
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