Dije lo que dije, no quise molestarte
pienso lo que pienso, ver mucho más allá que tú.
Mas no me has hecho ningún caso
¿por qué? no sé, si dije lo que dije supuestamente lo pensé.
Y si tú no estás dispuesto a más, desperdíciame.
Ojos como flechas vuelven la mirada
las reglas están hechas por gente equivocada.
Y no hace falta demasiado para entender,
lo que te dije anoche supuestamente lo soñé.
Y si tu no estás dispuesto a más, desperdíciame
Más y más engaños arden a tu espalda
puedes dar la vuelta. no te prometo nada,
es la vieja costumbre de no saber que hacer.
Jugando con los otros se ganas y se pierde también.
Y si tu al final no entenderás, desperdíciame.
El almuerzo
No sin trabajo un cronopio llegó a establecer un termómetro de vidas. Algo entre termómetro y topómetro, entre fichero y curriculum vitae.
Por ejemplo, el cronopio en su casa recibía a un fama, una esperanza y un profesor de lenguas. Aplicando sus descubrimientos estableció que el fama era infra-vida, la esperanza para-vida, y el profesor de lenguas intervida. En cuanto al cronopio mismo, se consideraba ligeramente super-vida, pero más por poesía que por verdad.
A la hora del almuerzo este cronopio gozaba en oír hablar a sus contertulios, porque todos creían estar refiriéndose a las mismas cosas y no era así. La inter-vida manejaba abstracciones tales como espíritu y
conciencia, que la para-vida escuchaba como quien oye llover —tarea delicada. Por supuesto, la infra-vida pedía a cada instante el queso rallado, y la super-vida trinchaba el pollo en cuarenta y dos movimientos, método Stanley Fitzsimmons. A los postres las vidas se saludaban y se iban a sus ocupaciones, y en la mesa quedaban solamente pedacitos sueltos de la muerte.
Cortázar, J.
¡Insisto y seguiré insistiendo: mi naturaleza cronopiana salta a la velocidad de la luz!
questiondelavideichón
Avecesmepreguntosiunpájaropuedevolaralmismotiempoqueunagotaestácayendo
delaventanaquedaalparquetdelahabitaciónosialcerrarlosojos
estarálasiluetaescuálidaenturetinamásalládelsuspiroquejumbrosodeciertosmomentoscandelosos.
¿Serálamemoriaemotivayelcorazónenrojecidoelverdderosentidodelapresencia?
delaventanaquedaalparquetdelahabitaciónosialcerrarlosojos
estarálasiluetaescuálidaenturetinamásalládelsuspiroquejumbrosodeciertosmomentoscandelosos.
¿Serálamemoriaemotivayelcorazónenrojecidoelverdderosentidodelapresencia?
Ese pequeño aparato que permite comunicaciones del tipo distante–paralelas–cercanas, fue el mismo que en ese momento resultó ser la única solución a su consabido problema (o por lo menos un artefactosanadordetodotipodemalescontraídosenpenumbra).
En realidad, existían paralelamente en el universo un sin fín de posibles oportunidades, pero ¿cómo saber cuál resultará ser la realmente certera en el momento preciso, la hora exacta, el tiempo justo y los pensamientos a cuestas? Simplemente, la decisión que lleva a la acción, pues la ley de acción – reacción, también llamada causa – efecto o ensayo – error es LA solución más recontraimpensadadebatidaycuestionada de la vida.
Es simplemente una pen–sación, ¿o no?
En realidad, existían paralelamente en el universo un sin fín de posibles oportunidades, pero ¿cómo saber cuál resultará ser la realmente certera en el momento preciso, la hora exacta, el tiempo justo y los pensamientos a cuestas? Simplemente, la decisión que lleva a la acción, pues la ley de acción – reacción, también llamada causa – efecto o ensayo – error es LA solución más recontraimpensadadebatidaycuestionada de la vida.
Es simplemente una pen–sación, ¿o no?
En algún lugar escondido, se halla sumergido entre laureles, el completo mamotreto del exacto comportamiento que han de seguir para ser-no-ser quienes por algún acontecimiento han traspasado la barrera del menjunje.
Una vez, ciertos exploradores pacotilozos trataron de cavar un profundo hoyo para encontrarlo, mas lo que hallaron a su paso, fue la vieja copia del cuaderno de un niño de los años pasados–venideros.
Una vez, ciertos exploradores pacotilozos trataron de cavar un profundo hoyo para encontrarlo, mas lo que hallaron a su paso, fue la vieja copia del cuaderno de un niño de los años pasados–venideros.
Epitafio de placeres,
complejos complensibles,
reducto de palabras,
orificio mentalmente ajeno.
Sollozos por la nieve suavemente bañados,
gemidos lanzados en un suspiro,
observaciones discretamente visibles,
verdes humaderas lejanas en la cercanía en mi frente,
Hablar costoso
zigzagueante
franco.
Cuestan las palabras...
mensaje certero.
Jaque mate!
Sumida en libros de inconmensurable alcance, la no-loca-de-patio canta y hace check list en su Itunes de poca monta. Robando melodías como duende, se inmiscuye en la vida virtual-musical de varios Santitrabajadores, mientras rie calladita por el puesto editosoñado que acaba de conseguir... todo coronado por un viaje Patagón a la vida que se dará en estos días, (encima, encima) tal como es la tónica de su pasado-ausente-presente-ahora-futuro-?
Ah! para coronar la escena, suena de fondo en sus audífonos de tortuga pequeña: Cocteau twins Golfrapp, Faith no More y Colplay. ¿Habrá algo más pseudoorgásmicoso que eso?
Ja, Cronopio de mierda!
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Viajes
Cuando los famas salen de
viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va
al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el
color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta
declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del
contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de
los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas
diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican
sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman
de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los
famas".
Cuando los cronopios van
de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a
gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los
cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a
todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la
hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas
y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es
como viajan los cronopios.
Las esperanzas,
sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las
estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.
Cortázar, Julio. En http://www.literaberinto.com/cortazar/viajes.htm
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20:39
Dije lo que dije, no quise molestarte
pienso lo que pienso, ver mucho más allá que tú.
Mas no me has hecho ningún caso
¿por qué? no sé, si dije lo que dije supuestamente lo pensé.
Y si tú no estás dispuesto a más, desperdíciame.
Ojos como flechas vuelven la mirada
las reglas están hechas por gente equivocada.
Y no hace falta demasiado para entender,
lo que te dije anoche supuestamente lo soñé.
Y si tu no estás dispuesto a más, desperdíciame
Más y más engaños arden a tu espalda
puedes dar la vuelta. no te prometo nada,
es la vieja costumbre de no saber que hacer.
Jugando con los otros se ganas y se pierde también.
Y si tu al final no entenderás, desperdíciame.
pienso lo que pienso, ver mucho más allá que tú.
Mas no me has hecho ningún caso
¿por qué? no sé, si dije lo que dije supuestamente lo pensé.
Y si tú no estás dispuesto a más, desperdíciame.
Ojos como flechas vuelven la mirada
las reglas están hechas por gente equivocada.
Y no hace falta demasiado para entender,
lo que te dije anoche supuestamente lo soñé.
Y si tu no estás dispuesto a más, desperdíciame
Más y más engaños arden a tu espalda
puedes dar la vuelta. no te prometo nada,
es la vieja costumbre de no saber que hacer.
Jugando con los otros se ganas y se pierde también.
Y si tu al final no entenderás, desperdíciame.
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El almuerzo
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20:30
No sin trabajo un cronopio llegó a establecer un termómetro de vidas. Algo entre termómetro y topómetro, entre fichero y curriculum vitae.
Por ejemplo, el cronopio en su casa recibía a un fama, una esperanza y un profesor de lenguas. Aplicando sus descubrimientos estableció que el fama era infra-vida, la esperanza para-vida, y el profesor de lenguas intervida. En cuanto al cronopio mismo, se consideraba ligeramente super-vida, pero más por poesía que por verdad.
A la hora del almuerzo este cronopio gozaba en oír hablar a sus contertulios, porque todos creían estar refiriéndose a las mismas cosas y no era así. La inter-vida manejaba abstracciones tales como espíritu y
conciencia, que la para-vida escuchaba como quien oye llover —tarea delicada. Por supuesto, la infra-vida pedía a cada instante el queso rallado, y la super-vida trinchaba el pollo en cuarenta y dos movimientos, método Stanley Fitzsimmons. A los postres las vidas se saludaban y se iban a sus ocupaciones, y en la mesa quedaban solamente pedacitos sueltos de la muerte.
Cortázar, J.
¡Insisto y seguiré insistiendo: mi naturaleza cronopiana salta a la velocidad de la luz!
questiondelavideichón
Posted in
6:21
Avecesmepreguntosiunpájaropuedevolaralmismotiempoqueunagotaestácayendo
delaventanaquedaalparquetdelahabitaciónosialcerrarlosojos
estarálasiluetaescuálidaenturetinamásalládelsuspiroquejumbrosodeciertosmomentoscandelosos.
¿Serálamemoriaemotivayelcorazónenrojecidoelverdderosentidodelapresencia?
delaventanaquedaalparquetdelahabitaciónosialcerrarlosojos
estarálasiluetaescuálidaenturetinamásalládelsuspiroquejumbrosodeciertosmomentoscandelosos.
¿Serálamemoriaemotivayelcorazónenrojecidoelverdderosentidodelapresencia?
Posted in
9:44
Ese pequeño aparato que permite comunicaciones del tipo distante–paralelas–cercanas, fue el mismo que en ese momento resultó ser la única solución a su consabido problema (o por lo menos un artefactosanadordetodotipodemalescontraídosenpenumbra).
En realidad, existían paralelamente en el universo un sin fín de posibles oportunidades, pero ¿cómo saber cuál resultará ser la realmente certera en el momento preciso, la hora exacta, el tiempo justo y los pensamientos a cuestas? Simplemente, la decisión que lleva a la acción, pues la ley de acción – reacción, también llamada causa – efecto o ensayo – error es LA solución más recontraimpensadadebatidaycuestionada de la vida.
Es simplemente una pen–sación, ¿o no?
En realidad, existían paralelamente en el universo un sin fín de posibles oportunidades, pero ¿cómo saber cuál resultará ser la realmente certera en el momento preciso, la hora exacta, el tiempo justo y los pensamientos a cuestas? Simplemente, la decisión que lleva a la acción, pues la ley de acción – reacción, también llamada causa – efecto o ensayo – error es LA solución más recontraimpensadadebatidaycuestionada de la vida.
Es simplemente una pen–sación, ¿o no?
Posted in
11:29
En algún lugar escondido, se halla sumergido entre laureles, el completo mamotreto del exacto comportamiento que han de seguir para ser-no-ser quienes por algún acontecimiento han traspasado la barrera del menjunje.
Una vez, ciertos exploradores pacotilozos trataron de cavar un profundo hoyo para encontrarlo, mas lo que hallaron a su paso, fue la vieja copia del cuaderno de un niño de los años pasados–venideros.
Una vez, ciertos exploradores pacotilozos trataron de cavar un profundo hoyo para encontrarlo, mas lo que hallaron a su paso, fue la vieja copia del cuaderno de un niño de los años pasados–venideros.
Posted in
10:07
Epitafio de placeres,
complejos complensibles,
reducto de palabras,
orificio mentalmente ajeno.
Sollozos por la nieve suavemente bañados,
gemidos lanzados en un suspiro,
observaciones discretamente visibles,
verdes humaderas lejanas en la cercanía en mi frente,
Hablar costoso
zigzagueante
franco.
Cuestan las palabras...
mensaje certero.
Jaque mate!
Posted in
9:44
Sumida en libros de inconmensurable alcance, la no-loca-de-patio canta y hace check list en su Itunes de poca monta. Robando melodías como duende, se inmiscuye en la vida virtual-musical de varios Santitrabajadores, mientras rie calladita por el puesto editosoñado que acaba de conseguir... todo coronado por un viaje Patagón a la vida que se dará en estos días, (encima, encima) tal como es la tónica de su pasado-ausente-presente-ahora-futuro-?
Ah! para coronar la escena, suena de fondo en sus audífonos de tortuga pequeña: Cocteau twins Golfrapp, Faith no More y Colplay. ¿Habrá algo más pseudoorgásmicoso que eso?
Ja, Cronopio de mierda!
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Viajes
Cuando los famas salen de
viaje, sus costumbres al pernoctar en una ciudad son las siguientes: Un fama va
al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el
color de las alfombras. El segundo se traslada a la comisaría y labra un acta
declarando los muebles e inmuebles de los tres, así como el inventario del
contenido de sus valijas. El tercer fama va al hospital y copia las listas de
los médicos de guardia y sus especialidades.
Terminadas estas
diligencias, los viajeros se reúnen en la plaza mayor de la ciudad, se comunican
sus observaciones, y entran en el café a beber un aperitivo. Pero antes se toman
de las manos y danzan en ronda. Esta danza recibe el nombre de "Alegría de los
famas".
Cuando los cronopios van
de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a
gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los
cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a
todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: "La hermosa ciudad, la
hermosísima ciudad". Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas
y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es
como viajan los cronopios.
Las esperanzas,
sedentarias, se dejan viajar por las cosas y los hombres, y son como las
estatuas que hay que ir a verlas porque ellas ni se molestan.
Cortázar, Julio. En http://www.literaberinto.com/cortazar/viajes.htm
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